INTENTADO SIN EFECTO
Un día de aquéllos, levando los artilugios de la pesca, se enganchó la malleta en la hélice. Tuvimos que parar la pesca y me ofrecí al patrón para bucear y llegar hasta la hélice y desengancharla.
Echamos un bote al agua y me tiré con las gafas y a pleno pulmón conseguí llegar hasta ella, pero me fue imposible resistir la presión y me tocó salir del agua.
No se podía hacer nada, la ignorancia es muy atrevida.
No se podía hacer nada, la ignorancia es muy atrevida.
Tuvimos que pedir ayuda a un barco que estaba a punto de ir al puerto y por suerte, nos remolcó hasta Las Palmas.
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