viernes, 9 de agosto de 2019

LA BAHÍA SAHARAUI

VIENTO HURACANADO


Pescábamos por el día frente al Sáhara, por la noche fondeábamos en una bahía donde habían muchos barcos.
Todas las noches, sobre las doce, se movía un viento huracanado procedente del desierto y era raro que alguno de los barcos que estaban fondeados allí no fuese a la deriva.
Esa noche, fuimos nosotros. El viento nos arrastró hacia otro de los barcos. El patrón nos llamó a todos a cubierta.
Aquéllo daba mucho miedo, toda la tripulación con el cuerpo y los brazos estirados entre los dos barcos evitando que se despedazaran. Poco a poco, se fueron separando y evitamos una desgracia. Quedó en nuestra memoria para siempre.

LOCURA DE TEMPORAL

ARGELIA


Por la costa de Argelia. La cubierta llena de gamba roja.
Se desata un temporal. Fuerza de 9 0 10, el máximo.
Todas las playas destrozadas.
Navegando de popa, se perdieron por el canal.
Se encerraron y se abandonaron. El destino era su dueño.
Llegaron a Cartagena, sanos y salvos.

jueves, 8 de agosto de 2019

LA IGNORANCIA ES MUY ATREVIDA

INTENTADO SIN EFECTO



Un día de aquéllos, levando los artilugios de la pesca, se enganchó la malleta en la hélice. Tuvimos que parar la pesca y me ofrecí al patrón para bucear y llegar hasta la hélice y desengancharla.
Echamos un bote al agua y me tiré con las gafas y a pleno pulmón conseguí llegar hasta ella, pero me fue imposible resistir la presión y me tocó salir del agua.
No se podía hacer nada, la ignorancia es muy atrevida.
Tuvimos que pedir ayuda a un barco que estaba a punto de ir al puerto y por suerte, nos remolcó hasta Las Palmas.

LA PESCA EN LA COSTA AFRICANA

LA RIQUEZA DEL MAR




Soy un pescador ya jubilado y como muchos pescadores, conocedores del mar y lo que es estar fuera de tu casa y alejado de la familia, días y meses.
Este relato es de cuando íbamos a pescar a la Costa Africana, en el Magreb, que por cierto era muy rica en moluscos ( sepia, calamar).
Un día, cuando vaciamos la bolsa de pescado en la cubierta del barco, los calamares y sepias nos llegaban hasta la rodilla, una riqueza de pesca que no podemos olvidar.
Cuando empezaron a llegar los barcos japoneses, coreanos y rusos, vaciaron todo y al día de hoy, allí ya no queda nada.